Teruel

La ciudad múdejar

Entre los ríos Turia y Alfambra se erige la ciudad de Teruel, capital de la provincia del mismo nombre. Posee un importante patrimonio artístico mudéjar (parte del cual ha sido reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad).

A lo largo de su historia ha visto como distinto pobladores fueron dejando su impronta en su territorio como son los íberos, los romanos, los judíos, musulmanes y cristianos. Con todo esto podemos afirmar que Teruel es una ciudad con grandes cosas que mostrar al viajero.

Comenzaremos la visita a los pies del casco histórico escuchando una introducción sobre la historia de la ciudad y tras ella realizaremos un agradable paseo en orden cronológico, por el itinerario mudéjar para ver las evolución del siglo XIII al XIV. 

Visitando el centro histórico

A lo largo de nuestra visita podremos disfrutar exteriormente de la Torre de San Pedro, campanario de la iglesia del mismo nombre. Esta torre es el ejemplo más antiguo del mudéjar turolense y data del siglo XIII.

Junto a esta iglesia se encuentra el Mausoleo de los Amantes de Teruel, los cuáles son conocidos por su trágica historia de amor. El edificio inaugurado en el 2005 tiene diversos sectores en los que el visitante podrá conocer y comprender la historia de los mismos. Como punto final se visita la cripta donde se encontraron las momias en 1555.

La Torre de San Martín, ubicada en la Plaza de Pérez Prado, frente a la calle de los Amantes. Es una torre-puerta de ladrillo con ornamentos de cerámica vidriada bajo la que pasa la cuesta de Andaquilla.

La Catedral de Santa María de Teruel es una de las construcciones más características del mudéjar español y una de las pocas catedrales construidas en este estilo. En 1587 con la creación de la diócesis de Teruel se consagra la iglesia de Santa María como Catedral. Del templo catedralicio hablaremos y veremos su Pórtico y Cimborrio.

Tras la catedral veremos la Casa del Deán, edificio representativo de la arquitectura palacial aragonesa. La casa tiene adosada la única fuente que se conserva del siglo XVI para solucionar el problema de abastecimiento de agua en aquella época.

La Torre de Salvador se levanta sobre la calle del mismo nombre, la cual discurre por debajo de ella utilizando el arco apuntado que utilizan el resto de las torres de las que hemos hablado. Tiene una gran similitud con la Torre de San Martín.

Tras la catedral, admiraremos símbolos de la ciudad como la Escalinata, construida en 1921 por José Torán que mezcló los estilo mudéjar y modernista para construir una escalera que uniese la reciente estación de ferrocarril con el casco histórico; o su Plaza del Torico con sus emblemas del Toro y la estrella. 

Cristina Sáez

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