Sepúlveda

Villa del Duratón

A tan solo una hora y media de Madrid, la villa medieval de Sepúlveda es uno de los lugares más sorprendentes de nuestra geografía, situada sobre una enorme peña que asoma al río Duratón, fue durante siglos un enclave fundamental en la historia de Castilla. Recorrer las calles y rincones de esta villa es detenerse en el tiempo, su historia y su incomparable belleza arquitectónica quedan patentes a través de sus calles, casas blasonadas, templos románicos y rincones que sorprenden tanto al local como al visitante, lo que la ha valido ser considerada como uno de los pueblos más bonitos de España.
Su exquisita gastronomía con el lechazo asado como estrella principal permite sumergirse en un delicioso mundo de sabores. Todo ello envuelto por espectaculares parajes naturales como el Parque Natural de las Hoces del río Duratón.

Sepúlveda Viva. Visitas teatralizadas

En las visitas teatralizadas el turista podrá disfrutar de la Sepúlveda más auténtica. De la mano de un guía se adentrará en la historia de la villa y cuando menos se lo espere, alguaciles, caballeros, nobles o excéntricas historiadoras le sorprenderán en monumentos, calles y rincones de la villa, y le sumergirán en un mundo de guerras, de amores y de pícaros. Teatro e historia para disfrutar de la tierra del fuero y el románico.
La visita comenzará en la emblemática plaza de España centro de la vida social sepulvedana, donde se conservan los últimos vestigios del antiguo castillo fortaleza. Tras descender por la calle Barbacana se atravesará la Puerta del Azogue una de las siete puertas emblemáticas de la villa. A continuación la fachada de la Casa del Moro sorprende y permite adentrarse en la legendaria toma de Sepúlveda por el Conde Fernán González. El romanticismo llegará a través de Jardín de la Señora que permite saltar en el tiempo y trasladarse al siglo XIX. Paseando calle arriba se llega al Santuario de la Virgen de la Peña magnífica iglesia románica del siglo XII con una portada monumental en la que se representa el Apocalipsis de San Juan y es única en la provincia de Segovia. Tras escudriñar todos los detalles del templo el visitante se dirige hacia un mirador donde aparece el espectacular inicio del Parque Natural de las Hoces del río Duratón, con cortados de entre 25 a 70 metros de altura que plasman el trabajo del agua sobre la piedra. Se puede gozar en este punto del vuelo del rey de las hoces, el poderoso buitre leonado. Tras esta panorámica se pone rumbo hacia la calle del Conde donde el visitante puede escuchar hechos y acontecimientos protagonizados por judíos y cristianos, y por último se desemboca en la plaza del Trigo rodeada de dos edificios claves para Sepúlveda, la prisión del Concejo y el Ayuntamiento.
Un itinerario que el visitante podrá modificar y ampliar dependiendo de la ruta elegida.

Ana Herrero Sanz

Anterior                                                                                                
Siguiente