Picos de Europa y Ordesa

Más de 100 años de Picos de Europa y Ordesa

Hace más de 100 años se crearon en España los dos primeros Parques Nacionales de los 15 que disfrutamos hoy en día, el Parque Nacional de la Montaña de Covadonga y el Parque Nacional del Valle de Ordesa.

La idea de proteger y conservar nuestro patrimonio natural comenzó a gestarse con las primeras expediciones del pasado siglo XIX y gracias a personalidades como el Marqués de Villaviciosa de Asturias y Lucien Briet, se puedieron llevar a cabo las ideas de conservación de la fauna y flora de las montañas  españolas. Había que preservar aquello que tenían ante sus ojos para que las futuras generaciones pudiesen disfrutarlas.

El primer Parque Nacional del mundo fue creado en 1872 en Yellowstone, Estados Unidos, y siguiendo ese ejemplo, Pedro Pidal Bernaldo de Quirós, impulsó la ley sobre Parques Nacionales. Esta fue aprobada en 1916 con tan solo tres artículos y dos años después, el 22 de julio de 1918, el Rey Alfonso XIII declara Parque Nacional de la Montaña de Covadonga el macizo de Peña Santa. En 1995 se le cambia el nombre por Parque Nacional de los Picos de Europa.

La elección de esa fecha no fue baladí, ya que en aquellos primeros años del siglo XX, España, todavía sentía su orgullo herido tras los desastres del 98 y quería fomentar el sentimiento patrio. De ahí, que la inaguración de este parque coincidiese con XII Centenario del inicio de la Reconquista con la batalla de Covadonga.

Unas semanas después, el 16 de agosto de 1918, el Rey declara por Real Decreto, Parque Nacional al Valle de Ordesa o del río Ara, que cambiará su nomenclatura al actual Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, tras la ampliación producida en 1982.

Parque Nacional de los Picos de Europa 

Desde los primeros pobladores allá por la prehistoria pasando por los pueblos celtas que adoraban como dioses al macizo Central y Occidental, o a los Astures que se refugiaron y beneficiaron de sus bosques y peñas para vencer al ejército musulmán en la batalla de Covadonga, los Picos de Europa han sido parte fundamental de la historia de Asturias, Cantabria y León.

El Parque Nacional de los Picos de Europa no solo es una delimitación para proteger una de las mejores muestras de bosque atlántico de Europa, ni una forma de preservar su rica fauna compuesta por corzos, rebecos, lobos, urogallos o grandes rapaces, sino que también, es un medio para proteger y preservar un estilo de vida y unas tradiciones que se han mantenido vivas a lo largo de más de 100 años.

Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

La majestuosidad de Ordesa y Monte Perdido, con un clima extremo y grandes desniveles no impidió a los primeros humanos asentarse por la zona. Las gentes de Pirineos solo se preocupaban por sus propias normas, más allá de las rivalidades entre España y Francia.

Dos siglos antes de la creación del parque, Ordesa, ya recibía a los primeros “turistas”, aquellos exploradores y científicos que buscaban una naturaleza salvaje fuera de sus pequeñas ciudades burguesas, convirtiéndose así, en los fundadores del llamado pireinismo. Uno de sus mayores exponentes, fue el francés Lucien Briet, que llegó a Ordesa hacia 1881. Dejando para la posteridad numerosos escritos y fotografías con la idea de mostrar al mundo la necesidad de preservar tal explosión de fauna y naturaleza.

Amelia Fdez. Valledor

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