Maderuelo

La villa medieval

La historia de este enclave de la meseta castellana-leonesa es la historia de la penísula ibérica.
Con asentamientos desde el inicio de los tiempos; celtíberos, romanos, visigodos, árabes y cristianos. Todos han pasado por estas tierras y cada uno de ellos han dejado su impronta de una u otra manera.
En la época romana, Maderuelo, pasa a formar parte de la provincia de Hispania Citerior, pero es en la Edad Media cuando esta población adquiere su personalidad. Como vemos hoy en día con las puertas de entrada que se conservan, el trazado de murallas, restos de más de trece templos o la torre medieval.
Hay que tener en cuenta, que en el medievo, se produce la invasión islámica de la península ibérica y como es sabido, fue una época muy convulsa a causa de las guerras entre los árabes y los cristianos, que mermaron bastante a la población. Y es por eso, los propios árabes se ven en la necesidad de repoblar los territorios más pobres (Meseta) con berebéres del norte de África que traen consigo sus costumbres, como el pastoreo ovino, de suma importancia a partir de entonces.
Éstos no fueron los únicos que repoblaron el territorio de la meseta, sino que también por parte del incipiente Condado de Castilla de la mano de Gonzálo Fernández, se decidió repboblar la zona. Ya que este vió la importancia estratégica, desde el punto de vista millitar, de la denominación de Castro Maderolum, que incluía una serie de enclaves fortificados en la zona sur del Duero. Lo cual permitió llevar a cabo la independencia del condado frente al reino de León, en la segunda mitad del siglo X.

Pinturas Románicas y Ermita de la Vera Cruz

Las pinturas románicas de Maderuelo son consideradas una de las más importantes del territorio español. No solo por su carácter primigenio de enseñar las Sagradas Escrituras al pueblo analfábeto, sino también por que el taller que las realizó fue el mismo que creó las de San Clemente de Tahull de Lérida.
Gracias a un artículo publicado en 1907 se supo de su existencia y calidad.
En aquella época las pinturas seguían en la Ermita de la Vera Cruz, la cuál tiene un pasado templario y visigodo y, fue declarada Monumento Nacional en 1924. Esta se encuentra junto a la vega del río Riaza y es el templo más antiguo de la villa. Sus dimensiones son reducidas y su estructura sencilla. Posee una cabecera testero recto, típico del prerománico y una cabecera rectagunlar vestigio de su pasado visigótico.
Volviendo a las pinturas, hoy en día lo que se puede ver en la Ermita son unas excelentes copias, ya que las originales se encuentran desde 1947 en el Museo del Prado.

Iglesia de Santa María del Castillo

La iglesia de Santa María del Castillo, posiblemente llamada así por haber formado parte de una antigua fortificación, se encuentra situada en la zona alta de la villa y es la cabecera del arciprestazgo.
Sobre un edificio románico, en el siglo XV, se comienza a construir la iglesia, un siglo después fue parcialmente destruida a causa de un incendio y fue reconstruida con piedras recuperadas de otros templos de alrededor.
En su interior podemos apreciar el retablo mayor de estilo plateresco, realizado por Gabriel de Sosa y Alberto Castellanos en 1556; la Sagra de la Santa Cena, realizado de nuevo por el artista segoviano Gabriel de Sosa a finales del siglo XVI; tanto el púlpito, como la pila bautismal son tallas en piedra de estilo románico. Como curiosidad señalar que también hay una momia de una niña en una de las naves laterales.

Mirador de la Barbacana

Mirador espectácular que se encuentra flanqueado por los restos de las murallas y desde donde vemos las características torres de la iglesia, dedicada a la patrona de la villa, la Virgen de Castroboda.
Bajo el atrio portificado de la iglesia de Santa María, se encuentra una extensión de terreno llamada arcarcel, que en en tiempos se usó para sembrar cebada que servía de forraje para los animales del párroco, y es justo en esta extensión de terreno, donde se encuentra actualmente este magnífico mirador.

Feria Medieval

Cada año, a finales de agosto, Maderuelo revive su origen fronterizo dentro de la Extremadura castellana gracias a su Feria Medieval.
Con diferencia de otras ferias y mercados medievales, en Maderuelo tanto visitantes como vecinos han de vestir como allá lo hicieron las gentes de la villa en el siglo XII.
Desde la primera Feria Medieval en el año 2000 hasta este último año, cada recreación tiene un trasfondo histórico diferente. A lo largo de estos años se ha recreado el ambiente de los artesanos y tenderos en su feria, el juicio de dos doncellas, las guerras contra el poder Almohade o la crisis que sufre Castilla que enfrenta a la nobleza del norte con los pequeños comerciantes de las villas.
A parte de todo esto, uno de los mayores atractivos de la Feria Medieval de Maderuelo es el lanzamiento de sandías con el almajeneque, honda gigante que en su tiempo lanzaba piedras a increíbles distancias con gran precisión.

Puente Viejo

El Puente Viejo de Maderuelo solo es visible cuando las aguas del pantano de Linares descienden, y es entonces, cuando tanto visitantes como locales pueden disfrutar de este puente de 5 ojos semienterrados por el lodo del pantano.
No se sabe con seguridad su origen, pero es bastante probable que sea románico construido encima de los restos de otro romano. Tiene una sillería sólida y recios tajamares que en su día aguantaban las fuertes crecidas del río.
Cabe destacar los escudos de la familia Pacheco que adornan el pretil, prueba de que se cobró pontazgo al Marqués de Villena.

Ermita Castroboda

A finales del siglo XVIII el ayuntamiento de Maderuelo decide contruir un templo neoclásico para albergar a la patrona de la villa.
La talla de la Virgen de Castroboda se encontraba hasta entonces en un covento que por su lejanía dificultaba su conservación.
Sobre la antigua ermita de San Roque, Manuel Díaz Gamones, construyó la actual ermita de Castroboda de planta cuadrada, con dos imponentes torres, poco habituales en este estilo arquitectónico y con un interior barroco decorado con yeserías.

Parque Natural Hoces del Río Riaza

Una de las actividades que se pueden realizar en el Parque Natural Hoces del Río Riaza es la llamada Senda del Río. Para iniciar la ruta habrá que dirigirse al pueblo de Montejo de la Vega de la Serrezuela y una vez allí, seguir las indicaciones de este sendero lineal de 12,5 km, que trasncurre en paralelo al cauce del río hasta las instalaciones de la Presa del embalse de Linares. A lo largo de la senda el visitante podrá disfrutar de una de las colonias de buitre leonado más grande de Europa.

Pantano de Linares

El pantano de Linares, inagurado en 1951 dejó bajo sus aguas no solo al Puente Viejo de Maderuelo sino también al pueblo que la dá el nombre, Linares del Arroyo. Pero hoy en día el pantano, además de regular las aguas del río Riaza, función para la que fue construido, es un lugar ideal para que el visitante pueda realizar deportes acuáticos en mitad de Segovia.
Entre ellos se puede practicar piragüismo, windsurf, darse un paseo en barca, pescar o darse un refrescante baño en verano.

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