Llerena

Las joyas de Llerena

En la provincia de Badajoz, se encuentra el municipio de Llerena, que alberga en su territorio grandes sorpresas para el visitante, desde una mina de origen romano, hasta una ermita con espectaculáres pinturas pasando por los restos de una ciudad romana.
A escasos 15 minutos en bus desde Llerena, se encuentra el Yacimiento Arqueológico de Regina Turdulorum. Esta fue una ciudad romana perteneciente a la provincia Baetica que a su vez pertenecía a la zona administrativa de Córdoba.
No se sabe con exactitud cuando fue fundada, pero se cree que el hombre ya vivía por la zona desde el siglo I d. C.
La ciudad vivió un gran apogeo durante la época Flavia, coincidiento con el reinado de Vespesiano (69-96 d. C) cuando adquirió la categoría de ciudad (municipium), además, el encontrarse en la vía de comunicación entre Emérita Augusta e Híspalis incrementó su importancia en la provincia.
Tan importante fue que tenía teatro, uno de los edificios mejor conservados hoy en día, que ya en su día tenía un aforo de 800 personas; también contaba con un foro, todavía en proceso de excavación y estudio y templos dedicados a las tres divinidades más importantes del Panteón romano, Júpiter, Juno y Minerva. Pero la joya de la corona, es la llamada Dama de Regina, que no es ni más ni menos que el torso de la estatua dedicada a la diosa Juno.

Nuestras Señora de Ara

Tras visitar el yacimiento y siguiendo la carretera Ex-200, el visitante llegará a Fuente del Arco que será el punto de partida para vistitar a 7km del pueblo la ermita de Nuestra Señora de Ara. La cual fue construida a finales del siglo XIV y principios del siglo XV. Esta erminta es conocida como la Capilla Sixtina Extremeña gracias a sus magníficas pinturas en la bóveda de cañón de la única nave del Santuario. En su interior, a parte de las pinturas, el visitante puede apreciar el retablo mayor de estilo barroco.

Mina la Jayona

Tras dejar atrás la ermita y pasados otros 10 minutos en bus el visitante llegará hasta el Monumento Natural Mina La Jayona. A pesar de que la mina comenzó su andadura con los primeros asentamientos romanos, no fue hasta principios del siglo XX, cuando conoció su máximo esplendor gracias a la Sociedad Minero Metarlúrgica de Peñarroya que comenzó su explotación industrial.
La mina cerró en 1921, cuando el mineral de hierro que extraía dejó de ser rentable tras la finalización de la Primera Guerra Mundial.
La importancia de esta mina y de esta zona, hoy en día, no solo es conocer y entender nuestro pasado, sino también enfrentarnos a un futuro en que sigamos disfrutando de nuestro entorno y conociendo cada palmo que hay en él que todavía no ha sido descubierto.

Amelia Fdez. Valledor

Anterior
Siguiente