Haro

Vino y Arte

En el siglo II a. C., los romanos llegaron por río Ebro y sometieron a las tus celtíberas que habitaban en la región. Inmediatamente después comenzaron a cultivar vid, olivo y trigo. Con el paso del tiempo se convirtió en unas de las regiones productoras de vino más prestigiosas del mundo. La Denominación de Origen se divide en tres zonas:

  • La Rioja alta al oeste de la capital.
  • Logroño.
  • La Rioja baja al este.
  • La Rioja alavesa al norte del río Ebro.

En la Rioja alta destaca la ciudad de Haro. Esta ciudad nace en el cerro de la Mota, en donde había un faro que iluminaba la desembocadura del río Oja-Tirón en el Ebro. Desde ese promontorio la ciudad fue extendiéndose a lo largo de los siglos dejando huella de un pasado esplendoroso que se advierte en su excepcional patrimonio histórico-artístico.

Un poco de historia

Entre los siglos XI y XVII, los López de Haro, señores de Vizcaya y de Haro, y posteriormente los Fernández de Velasco Duques de Frías y Conde de Haro, fueron claves en el desarrollo de la ciudad. Como resultado a finales del siglo XVIII, Haro contaba con más de 6000 habitantes.

La definitiva consolidación económica y comercial sobreviene a finales del siglo XIX y principios del XX con el establecimiento de numerosas bodegas de crianza que la convierten en poco tiempo en el centro comercial más importante de la región. En 1863 se inaugura la estación de ferrocarril y veintisiete años después durante las fiestas de Nuestra Señora de la Vega, se inaugura por primera vez en España el alumbrado público eléctrico.

En 1891 mediante un Real Decreto se le concede el título de ciudad y solo dos años después comenzará a funcionar la sucursal del Banco de España y se creará el centro tecnológico bitio-vinícola llamado Estación Etnológica de Haro.

El casco antiguo llamado la Herradura convertido hoy en zona peatonal de tapeo, es donde convivieron cristianos, judíos y árabes hasta el siglo XV. Además es donde el visitante puede admirar los edificios más importantes y antiguos de la ciudad como son la iglesia de Santo Tomás, monumento nacional de estilo gótico tardío que tiene una magnífica portada plateresca, algunos elementos barrocos en su retablo y un admirable órgano de 1800 tubos. La iglesia está coronada por una esbelta torre de 68 metros.

Otros edificios a tener en cuenta tanto de estilo barroco como plateresco son el Palacio de los Condes de Haro y el Palacio de Bendaña del siglo XVI.

Fuera del antiguo recinto amurallado destaca la basílica neoclásica de la patrona de Haro, Nuestra Señora la Virgen de la Vega, el ex-convento de los agustinos de 1741, el Ayuntamiento de 1769 diseñado por el arquitecto real Ventura Rodríguez y otros palacios del siglo XVIII como el de las Bezaras, el de la Cruz y el de Tejada.

Pertenecientes al siglo XIX y principios del XX nos encontramos con la plaza de toros, la estación enólogica y el Banco de España.

Alberto Hagemann

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